FEAST Animales y comida

Ya viste FEAST? Es la historia de Winston, el Boston Terrier glotón de Disney que se ganó un Oscar al mejor film corto del 2014 y se puso muy de moda últimamente.

Si no lo has visto, tomate 5 minutos para verlo, es simplemente adorable. Luego baja para leer lo que a mí como veterinaria se me ocurre al ver el corto.


Lo viste? Ahora sí, conversemos. El corto se llama "Feast", quiere decir "Festín" o "Banquete". Trata de un hombre y su perro Winston, que se convierte en cómplice de la mala alimentación de su humano; de como los cambios en la vida del hombre, se ven reflejados en los buenos o malos hábitos del perrito y de cómo este último, decide sacrificarse por la felicidad de su amo.


Rescato tres ideas:

1. Somos lo que comemos: nuestro cuerpo.

2. Somos lo que pensamos: nuestra mente.

3. Somos nuestros hábitos: nuestras acciones.


1. SOMOS LO QUE COMEMOS: Nuestro cuerpo físico es sin duda alguna, uno de los mejores instrumentos que nos ha sido dado para descubrir el mundo y cumplir nuestro propósito. Es un hecho: si lo descuidamos, tarde o temprano se termina jodiendo. La materia prima para la creación de células y tejidos proviene directamente de la dieta: eso que comemos todos los días, es aquello que alimenta o intoxica nuestro organismo. A nuestros perros y gatos les sucede igual, sus peludos cuerpecitos son sistemas perfectos que requieren ejercicio y dieta balanceada para expresarse mejor y por más tiempo. Los culpables de las indiscreciones alimentarias en los animales somos nosotros los humanos, cada vez que los alimentamos o dejamos en descuido comida nociva para su salud por los excesos de grasas polinsaturadas, sal, azúcar, granos, aditivos artificiales e incluso tóxicos para ellos. No es de extrañar que sea tan común tratar animales con problemas digestivos, obesidad, cálculos urinarios, tumores, problemas de la vista, alergias, sarro y mal aliento, por nombrar algunos padecimientos. Winston, el perrito del corto, es un animal joven que ciertamente disfruta su festín de comida chatarra, pero conforme pasen los años y Winston siga compartiendo comida con su dueño, los más probable es que ambos terminen convirtiéndose en un saco de enfermedades. Qué es lo mejor que le podemos dar a nuestros animales? Lo mas balanceado y práctico es alimentarlos exclusivamente a punta de concentrado de alta calidad. Recordá que vale más invertir en buena comida que invertir en hospitales y medicina; y que cuando escogés tus alimentos, estás escogiendo tu calidad de vida. Pero, no solo de pan vive el hombre...


2. SOMOS LO QUE PENSAMOS: Así como alimentamos al cuerpo con comida, la mente se debe alimentar con educación, meditación, actividades liberadoras de estrés y buenas ideas. Una mente enferma suele estar llena de pensamientos negativos y llega a impactar la vida de personas y animales que estén a su alrededor. Se dice que uno es el promedio de las 5 personas con las que pasa mas tiempo en su vida. Ese "promedio" de lo que uno ES según esta teoría, baja considerablemente cuando nos rodeamos de malas influencias, gente ignorante, deprimida o en estado de negación; el promedio sube cuando pasamos la mayoría del tiempo rodeados de buenas vibras, personas brillantes, optimistas y geniales. Está en cada uno mejorar su promedio al pasar tiempo con gente linda, pero aun más importante es que nos demos a la tarea de ser luz en la vida de los que nos rodean... y de nuestras mascotas. Nadie esta exento de pasar malos ratos, pero es una injusticia que un ser inocente, como un niño o una mascota, tenga que cargar con el peso emocional de nuestros obstáculos mentales. Al mal tiempo, buena cara, y más que buena cara, yo diría que al mal rato, buenos pensamientos. Lo que pensamos es super poderoso y tiende a hacerse realidad. Si comemos comida chatarra y masticamos pensamientos pesimistas, lo mas probable es que nuestra vida se convierta en una maraña de malestar, pero si por el contrario consumimos y pensamos calidad, esto se va a ver reflejado en acciones que nos elevan a los niveles más altos. Luego de comer y pensar, queda actuar, lo que me lleva al siguiente punto: somos lo que hacemos constantemente.


3. SOMOS NUESTROS HÁBITOS: los hábitos son super importantes porque son las pequeñas acciones que tomamos con más frecuencia, las que a largo plazo tienen más impacto sobre nuestra vida. Un hábito se define como cualquier comportamiento que se repite regularmente, que es aprendido y que no requiere pensar mucho para llevarlo a cabo. Hay buenos y malos hábitos y pueden ser influenciados por el ambiente y personas que nos rodean. Si vos querés adoptar un buen habito en la cotidianidad de tu vida, te va a tomar de 21 a 66 días de práctica para que se instaure en el cerebro como hábito: hacer ejercicio todos los días, tomar más agua o meditar, son ejemplos de buenos hábitos. Deshacerse de un mal hábito, como fumar, puede tomar más tiempo aún. Pero que tienen que ver nuestros hábitos con los animales? Muy sencillo, nosotros sus dueños, somos la mejor y la peor influencia en la vida de ellos. Por ejemplo es culpa nuestra que el perro inhale humo de cigarro, que coma porquerías o que pase todo el día existiendo como una pelota de aburrimiento... ojalá no, y que sea gracias a nuestros buenos hábitos que la mascota es un animal feliz y saludable. Muchas veces la mala influencia de la casa no sos vos, sino son esos miembros de la familia que muestran su "cariño" a través de la comida; los abuelitos y los niños son los que hacen esto con más frecuencia, sienten que al alimentar a sus seres queridos, los están haciendo felices y esto es un error. La comida no debe ser nunca la expresión de nuestras emociones. En el film corto vemos como el humano de Winston celebra sus alegrías y derrotas con comida. Ese hombre tiene por lo tanto, el mal hábito de expresar sus emociones con comer, y Winston termina siendo la una víctima. Los hábitos del buen comer, de buen pensar y del bien actuar, se enraízan desde niños y lo mejor que podemos hacer con nuestros bebés humanos y cachorros animales, es enseñarles el bien desde un principio.


De forma muy inocente y encantadora el film FEAST cuenta la historia de Winston, un Boston Terrier feliz de comer cuanto se le ponga en frente, y si, muy seguramente nuestros mascotas en casa también se ponen super contentos de comer algo diferente a su "aburrido" concentrado. La realidad es más compleja, porque la salud de los animales depende totalmente de lo que estos comen; al mismo tiempo dependen de nosotros, por lo que nuestro bienestar repercute en el de ellos siendo muy susceptibles a nuestra actitud y hábitos. Si Winston sigue comiendo de esa forma descontrolada, pasados unos años, va a convertirse en un animal que padece gran cantidad de enfermedades, muchas de las cuales ni siquiera tienen conexión aparente con la dieta y el estrés, pero en el fondo si, porque al final del día, todos somos una triada: cuerpo, mente y acciones. Depende de la calidad de ese triangulo, que vivamos una larga y alegre vida o que la historia tenga un triste final, y qué lástima que ese fuera el caso, pudiéndolo nosotros evitar.


Contáme tus historia, yo te puedo ayudar.





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